«¿No soy bueno para las matemáticas», «Loro viejo no aprende a hablar». Usamos estas frases como si nuestro destino intelectual estuviera grabado en piedra. Pero esta creencia es el mayor freno para el potencial humano, y la ciencia acaba de desmentirla.

La palabra clave es Neuroplasticidad, el principio operativo fundamental del cerebro. Es, simplemente, la asombrosa capacidad del cerebro para cambiar su propia estructura y función en respuesta directa a la experiencia, desmintiendo la vieja idea de un cerebro estático.

El pionero, Dr. Michael Merzenich, demostró esta plasticidad en sus estudios con monos en los años 80. Al entrenar a un mono para usar un dedo específico, el «mapa» sensorial del cerebro dedicado a ese dedo crecía físicamente, confirmando la regla de «Neuronas que se disparan juntas, se cablean juntas».

Esta asombrosa capacidad biológica de cambiar no sirve de nada si no creemos en ella. Aquí es donde la Neuroplasticidad se conecta con el trabajo de la Dra. Carol S. Dweck, psicóloga de la Universidad de Stanford.

Dweck identificó la Mentalidad Fija (Fixed Mindset) como la creencia limitante de que la inteligencia es un rasgo estático: o eres listo, o no lo eres. Las personas con esta mentalidad ven el esfuerzo como inútil y se rinden ante los desafíos por miedo a exponer su «estupidez».

En contraste, la Mentalidad de Crecimiento (Growth Mindset) es la creencia de que la inteligencia y la habilidad se pueden desarrollar a través del esfuerzo y la estrategia. Esta mentalidad es, en esencia, la expresión psicológica de la realidad biológica de la neuroplasticidad.

Los estudios de Dweck son asombrosos: cuando elogió a estudiantes por su esfuerzo (Mentalidad de Crecimiento), estos eligieron masivamente el problema difícil siguiente. Cuando los elogió por ser inteligentes (Mentalidad Fija), eligieron el fácil para proteger su etiqueta.

Tu cerebro te está escuchando. Si le dices que no puedes cambiar, él obedecerá. La clave de un maestro transformador es usar la palabra «todavía». disponible en emisoras y en pablo360.com.

 

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